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Historias y leyendas.

LEGACY.

Esta leyenda sucedió en este histórico Apartamento numerado con el 1: y de nombre: LEGACY o “Nuestra historia”, eran tiempos de LA CONQUISTA CRISTIANA DE GRANADA. ( alrededor de 1492):

La “nariz” de Elvira, una historia de amor entre flores y zapatos. (Leyenda).

En el apartamento 1: LEGACY. o “Nuestra historia.”

Durante siglos en el patio de nuestra casa se vivieron historias de amor, de convivencia y de disputas.

Unos años antes de la Conquista Cristiana, aquí en elapartamento número 1, (junto a la entrada de la casa), vivian felizmente el zapatero Crispín y su joven hija Elvira, pionera en la fabricacion de perfumes.

En el apartamento “Legacy” hay dos tinajas secretas (tan grandes que te puedes esconder en ellas de pié) enterradas bajo el suelo, donde Elvira almacenaba en una de las vasijas subterráneas las materia primas y en la otra los perfumes, estas ánforas eran la bodega ideal para conservar su tesoro, además escondido bajo la cama, tenia un alambique de cobre que usaba para destilar sus esencias.

Su especialidad eran las fragancias florales que sintetizaba de las plantas que a diario recogía en las huertas del Generalife (a pocos metros de aquí), para encontrar las mejores flores, guiada por las golondrinas de la Alhambra, (aves voraces de insectos que van de “flor en flor”), Elvira decia que la flor habia que cortarla antes de ser polinizada, porque mantenia su estado virginal, bueno y también porque al no estar fertilizada, la planta producia inmediatamente otra flor para garantizar la reproducción y superviviencia de la especie.

Los perfumes que la hicieron famosa son las esencias de rosas, de lavandas y de violetas, aunque los vecinos decian que fabricaba más de cien tipos de colonia.

El juego preferido de nuestra protagonista era “Guau, guau, escondete que te huelo”, era capaz de encontrar a las personas escondidas en la casa “con los ojos cerrados y los oidos tapados” usando solo el olfato y además podia adivinar quien era la persona que estaba escondida a varios metros de distancia. Dicen que Elvira tenia “nariz plena”.

Pero en el gremio de perfumeros no reconocían su trabajo, le decían: “mujer tiene que ser” cuando se referian a Elvira, aunque ella les demostraba a diario que era la mejor perfumista de la provincia, pero el gremio de perfumistas no la autorizaba, por tanto, tenía que vender sus perfumes a “escondidas” y a pesar de todas estas dificultades, sus perfumes eran los más solicitados.

Su padre que remendaba zapatos aquí, a la entrada del apartameto (se sentaba en la escalera que da acceso a la cama), bajo su asiento disimulaba los tarros de perfume que compraban sus clientes y que colocaba dentro de los zapatos que los vecinos traian para arreglar, los envolvia con un lindo lazo de color rosa (distintivo de “perfume incluido” que además le da color a este histórico apartamento), así los clientes, resolvian dos tareas en una, reparaban sus zapatos y se perfumaban en una sola compra.

Crispín estaba muy orgulloso de su hija, pues gracia a Elvira, pudo poner el eslogan: “Zapatería PLEGADERO la que mejor huele del MUNDO ENTERO”.

Jafar, el hermanastro del Sultán de Granada, el cual controlaba el gremio de perfumeros, denunció a Crispín y a su hija por contrabando, culpaba al zapatero por distribuir perfumes sin permiso, por no pagar sus impuestos, incluso llego a decir que habia envenenando a una familia con una fragancia hecha de almizcle, tambien llego a decir que Crispín y sus tres hermanos eran calvos por usar una colonia a base de grasa de caballo y que otro perfume de los que fabricaba Elvira, producia ahogo incluso antes de abrir el envase y otros muchos bulos y mentiras (lo que hoy se llama “fake news”), hasta que consiguió que Crispín fuese detenido y encarcelado injustamente.

Elvira acudió rapidamente a los calabozos de la Alhambra, para atender a su querido padre. Yúsuf, el hijo del Sultán, que presenció la escena quedó perdidamente enamorado de Elvira, a ella también el principe le hizo “tilín”, es decir le gustó, aunque ella estaba preocupada por su padre y no en historias de amor, además la alquimia le absorbia sus pensamientos. Elvira proviene  de una familia humilde y no se deslumgra por el estilo de vida de la realeza, por verlo muy lejano a su familia.

Elvira es una joven muy cariñosa, sensible y cree en el amor verdadero, por tanto pide a Yúsuf una demostracion de dicho amor, el principe movió “cielo y tierra” a favor de Crispín.

En las investigaciones, averiguaron que la intención de su tio Jafar era apoderarse de las fórmulas y de la alquímia de Elvira. Además descubrieron que estaba inmerso en una trama de comerciantes y militares que preparaban una insurrección contra el padre de Yúsuf, el Emir de Granada.

Jafar (se declaró culpable y su castigo fue indulgente): fue destituido como maestro del gremio de perfumistas y expulsado de Granada.

Yúsuf sabia que su amor era tan inmenso que no era suficiente la liberación de Crispín, y que la demostración de dicho amor debía ser verdadero, el joven príncipe renunció a su posición de privilegio. Elvira reconoce ser correspondida en su intenso amor por Yúsuf.

           Los jóvenes publicaron su amor y se prometieron (en ese momento se formó un gran revuelo de Golondrinas de la Alhambra sobre todo el cielo de Granada y se escuchaba su trisar en todos los rincones de la ciudad (“trisar” es el nombre del canto de las golondrinas), parecia que se habían “vuelto locas” pero en realidad estaban “cantando al amor”).

Tras casarse se instalan a vivir aquí en nuestra casa y crearon una familia, Yusuf él aprende la profesión de perfumista le ayuda a fabricarlos y sobre todo con la recolección de flores, aumentaron su producción y Elvira tras ser reconocida como la mejor perfumista del Emirato, cada vez fabricaba mas aromas: perfumes, cremas, jabones, fragancias, bálsamos y un sinfín de productos de belleza que hoy llamamos “cosméticos”, desde entonces son famosas las Esencias de la Alhambra.

En este apartamento nos queda su gran legado, y lo llamamos: “LEGACY o Nuestra historia”,  simbolizado con las tinajas y el color rosa, en recuerdo al color del lazo con que Crispín envolvía al lote de “zapatos + perfume”.